TEMA 2
HÁBITOS DE HIGIENE
El que los niños adquieran actitudes y hábitos adecuados en relación a la higiene personal, así como del entorno, es importante dentro de las actuaciones de Educación para la salud que se realizan en los centros docentes, sobre todo con los más pequeños
En la adquisición de estos hábitos
juega un papel fundamental la familia. El niño tiende a hacer aquello que ve,
aunque en el colegio se hable sobre higiene y se tenga establecida una serie de
hábitos, difícilmente llegarán a formar parte de su estilo de vida si sus
padres con su actitud y comportamiento no contribuyen a ello. Es importante que
el niño disponga de todos los útiles necesarios para su aseo: jabón, papel
higiénico, cepillo de dientes, peine, toalla... y se sienta responsable de
ellos. Sí come en el colegio sería interesante que dispusiera de una bolsita de
aseo o al menos cepillo y pasta dental. Por supuesto en el colegio debe haber
siempre papel higiénico, jabón y toalla
Los padres y educadores se encuentran
con frecuencia con el problema de que los niños no quieren lavarse. Hay que
abandonar posiciones moralistas, en las que la limpieza es buena y la suciedad
es mala, es necesario insistir en la higiene del entorno y el aseo personal
como fuente de bienestar y vivencias agradables. Lavarse no es un deber ingrato
impuesto, sino algo que puede hacer que el niño/a se sienta a gusto. No
martillar al niño/a con conductas aconsejables, se debe dejar que el niño
experimente por sí mismo las diversas sensaciones, ensuciarse puede ser
agradable y lavarse luego también. La limpieza no debe ser una obsesión ni para
el profesor ni para los padres, más que decirle al niño que no se ensucie ni
ensucie, hay que enseñarle a limpiarse, a mantener el entorno limpio y
proporcionarle los medios y el tiempo necesario para ello. La higiene es un
concepto que va mucho más allá de la limpieza o asco: comprende otra serie de
aspectos como el ejercicio físico, la alimentación, el sueno La higiene
personal y del entorno son básicas para mejorar la salud. La limpieza aumenta
la sensación de bienestar personal y facilita el acercamiento de los demás y en
consecuencia, las relaciones interpersonales. El ambiente en que se desenvuelve
el individuo debe reunir unas condiciones higiénicas adecuadas (aireación
suficiente, ausencia de humedad y polvo, sistema de eliminación de aguas.. .)
para mantener un óptimo estado de salud. Es importante que los niños aprendan a
valorar el hecho de la higiene como medida para el logro de un mayor bienestar
personal con los demás. Padres .y educadores tienen un papel fundamental en la
adquisición de estos hábitos.
Promueve la salud y el bienestar
personal, ayuda a mejorar la vitalidad del cuerpo y mantenerlo en un estado
saludable.
Los hábitos de higiene y salud ayudan
al niño a cuidad y a valorar su propio cuerpo y a percibir con
satisfacción la limpieza como bienestar personal. (por ello, es importante
crear hábitos de higiene en el niño, desde edades muy tempranas, les transmite
sensación de bienestar y de seguridad).
1.- HIGIENE
DE LA PIEL
La piel constituye una de las primeras
barreras del organismo para defenderse de las agresiones del medio, es además
un órgano de relación porque en ella está el sentido del tacto.
El baño es importante para la limpieza
de la piel, la estimulación y la musculación del niño. Es preferible
que el baño sea siempre a la misma hora, es recomendable que sea por la noche
ya que ayuda a relajarse al niño, y siempre antes de la cena o de la comida.
Conviene ducharse o bañarse al menos 3
ó 4 veces a la semana. Es recomendable en épocas de verano diariamente.
En niños menores de 3 años es
conveniente que sea diario con jabones neutros. Es mejor utilizar
nuestras propias manos haciendo masaje, pero si se emplean manoplas o esponjas,
deben ser de uso individual. Es conveniente en niños menores de 2 años
aplicarles crema hidratante por todo el cuerpo para hidratarle y a la vez para
masajear al bebé / niño para ayudarle a relajarse y establecer contacto físico
que les proporciona seguridad, fomentando la relación afectiva con el adulto.
Los desodorantes normalmente cambian el
olor del cuerpo por otro pretendidamente agradable pero no deben usarse los
antitranspirantes ya que impiden la sudoración privando al organismo de los
beneficios que esta aporta.
2.- HIGIENE
DE LAS MANOS-UÑAS
Las manos, por su relación directa y
constante con el medio, son uno de los más importantes vehículos de transmisión
de infecciones. Hay que lavárselas con agua y jabón:
§ Al
levantarse de la cama.
§ Después
de tocar animales
§ Cada
vez que estén sucias
§ Antes
de manipular alimentos
§ Antes
y después de curar cualquier herida después de ir al water
§ Cuando
se ha estado en contacto con posibles fuentes de contaminación y/o intoxicación
(basura, estiércol, tierra, productos tóxicos...)
§ Es
importante lavarse las manos antes y después de cada comida, después de ir al
baño y siempre que estén sucias. Por ejemplo, hemos jugado en el parque con la
tierra, hemos estado tocando cualquier animal (perro, gato, etc), después de
manipular arcilla, plastilina, pinceles, etc
Especial atención merecen las uñas ya
que su estructura hace que se acumule fácilmente la suciedad esto hace
necesario la utilización de cepillo para limpiarlas. Es aconsejable cortárselas
frecuentemente. El corte debe ser de forma redondeada las uñas de las manos y
la de los pies el corte debe ser recto para no provocar uñeros. Esta actividad
debe de realizarse de 1 a 2 veces por semana, en niños menores de 3
años por su rápido crecimiento así evitaremos que se arañen, arañen a otros
niños y cojan enfermedades , ya que tienden a chuparse las manos con frecuencia
Es aconsejable lavarse las manos con
jabón, aclararse bien y secarse correctamente con la toalla.
Es recomendable empezar este hábito y
rutina entre los 12 y 18 meses, ayudándoles para que poco a poco lo puedan
hacer ellos de forma autónoma.
3.- HIGIENE
DE LOS PIES
La limpieza de los pies
merece un tratamiento especial. Conviene lavar diariamente los pies (sobre todo
en las épocas de verano) por la sudoración excesiva que se produce, para no
producir un olor desagradable, y para que no aparezcan ampollas ( por
la poca ventilación que tiene algunos calzados). Haciendo especial
hincapié en la limpieza entre los dedos.
Las uñas de los pies deben cortarse
después de la ducha o baño y en línea recta para no producir encarnaduras.
Los zapatos deberán ser cómodos,
preferentemente de materiales naturales, para facilitar la transpiración y
adecuados al tamaño del pie, pues un zapato excesivamente amplio puede ser
incomodo y dar lugar a torceduras, por el contrario si es demasiado estrecho
impide el desenvolvimiento natural del pie, produciendo durezas,
rozaduras e incluso deformaciones (juanetes).
4.- HIGIENE
DEL CABELLO
El cabello se ensucía con mucha
facilidad porque retiene el polvo, las secreciones del cuero cabelludo y
su descamación (la caspa). En niños mayores 3 años es recomendable
lavarse la cabeza entre dos y tres veces por la semana. Para la realización de
una buena limpieza es conveniente enjabonarse el cabello friccionando con la
punta de los dedos ( pero no con las uñas) de manera prolongada. Al final se ha
de aclarar bien para asegurar que no haya quedado restos de
jabón. Aunque hay que fomentar la autonomía en el baño cuando son
pequeños, esta actividad debe supervisarse por el adulto para asegurarnos de
que se ha llevado a cabo de forma adecuada.
Estas medidas generales deben de
modificarse en casos especiales como en el supuesto de existir piojos.
Dada la facilidad de contagio y el
hecho de que cualquiera, niño o adulto. siendo limpio, pueda ser contagiado, es
necesario:
- Revisión
periódica del pelo.
- Ante la
aparición de piojos usar un champú o loción antiparasitaria adecuados, existen
muchos en el mercado. Consulte a su farmacéutico y él le indiciará el más
conveniente.
- El éxito
del tratamiento radica en aplicar el antiparásito a todos los niños y adultos
al mismo tiempo y repetir la operación de nuevo a la semana
- El uso de
champús antiparasitarios de forma preventiva puede crear resistencia en los
piojos y problemas de piel, por lo que no esta recomendado.
5.- HIGIENE
BUCODENTAL
Introducir el hábito en edades
tempranas ya que dicha adquisición es importante para el futuro de su salud
dental , dicho hábito debe introducirse sobre los 18 meses, solo con el cepillo
sin aplicar pasta de dientes para que vayan tomando contacto y adquiriendo el
hábito. A partir de los 3 años se puede utilizar pasta de dientes especial para
niños ,antes no es conveniente aplicarla ya que ellos no son capaces de
enjuagarse ellos solos y se comen la pasta de dientes. Conviene cepillarse los
dientes después de cada comida, siendo el más importante el cepillado de antes
de irse a dormir, ya que es por la noche cuando la proliferación de bacterias
es más activa.
El cepillado será desde las encías
hacia los dientes, el cepillado será con movimientos pequeños y circulares ,
primero por fuera y luego por dentro. Este hábito deberá estar supervisado por
un adulto hasta los 7 u 8 años que ellos ya lo hayan adquirido.
Estos cuidados son básicos para
producir bienestar, mejorar las relaciones con otras personas evitando el mal
olor de boca, prevenir caries dental y posibles enfermedades.
6.- HIGIENE
DEL VESTIDO
Al igual que el cuerpo, y por estar en
contacto con él, la ropa y el calzado deben ser objeto de especial atención.
Es indispensable cambiarse de ropa
después de la ducha o baño. La ropa interior se deberá cambiar diariamente ya
que puede estar sucio porque los niños pueden no limpiarse bien. No se deber
intercambiar ropa usada por otros niños (puede estar sudada, desprender malos
olores, u otros..)
Los niños/as deberán llevar ropas
cómodas, no muy ajustadas. de fácil lavado y adecuadas a cada momento y
situación del día.
Para dormir tendrán que utilizar ropa
amplia y diferente a la usarla durante el día. Se debe tener en cuenta la
temperatura ambiente y llevar ropas, adaptadas a la misma.
Los zapatos deben ser cómodos y
adecuados al tamaño del pie. Para mantener la higiene y duración del calzado
conviene limpiar, cepillar y airear los zapatos con regularidad.
Conviene que el vestido esté limpio, y
esté adecuado a la estación del año en que nos encontremos, en invierno
necesitaremos llevar ropa de abrigo. El niño necesita llevar la misma ropa que
el adulto. Es decir, si nosotros sentimos frío nuestro hijo también lo sentirá.
Si nosotros tenemos una camiseta de manga corta y nos sentimos bien, el niño
necesitará también llevar una camiseta de manga corta (no necesita ir más
abrigado por el hecho de ser mas pequeño).
En cuanto a la ropa interior bragas o
calzoncillos y se aconseja llevar camiseta interior para prevenir del frío.

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